Que todo arda es una novela satírica y oscura que mezcla, con mucho humor, crítica social, política y
superstición. Con un ritmo trepidante y una imaginación feroz, al exagerar lo grotesco, lo mágico y lo absurdo, el libro revela mecanismos de poder que, aunque parecieran ficción, resuenan dolorosamente con dinámicas actuales del
autoritarismo nicaragüense. Es una novela actual, necesaria, escrita sin miedo al poder. Lewites escribe como quien enciende fósforos en la oscuridad.
En palabras de la escritora Gioconda Belli: "Con una imaginación desbordada, Israel crea un
retrato de la Nicaragua de su tiempo. Entre brujería, monstruos y escenarios descabellados,
Que todo arda se alimenta de la historia reciente de un país castigado por la guerra, el atraso,
la naturaleza y una dictadura tan violenta como surrealista. Magia y realidad se precipitan
hacia un final caótico, entrelazadas en un hilo de fuego. Lo disfruté mucho".