Manuel García Cartagena es un autor dominicano que publicó en 2007 un primer libro de relatos titulado Historias que no cuentan. Siete años después, en 2014, apareció la primera edición de este que se titula Ni ser, ni fingir. Se trata de un conjunto de quince relatos y seis microrrelatos. Por mi parte, a García Cartagena lo conocía como el poeta de Los trabajos de la nada y El pubis de Astarté y como el autor de esa obra novela exquisita titulada ¡Almueje!, de la cual ya he escrito en otra parte, y esas otras obras espléndidas que son Planes de ataque, y sobre todo, Una guerra de sueños, entre muchos otros títulos. Tal vez por eso, me atrevo a decir sin temor a equivocarme que la lectura de los relatos de Ni ser, ni fingir resulta tan placentera como inquietante. Como lector asiduo que soy de la narrativa dominicana contemporánea, me atrevo a postular que pocas veces, tanta libertad se ha juntado con tanta capacidad para figurar las absurdas coordenadas de las rutas por donde transita la vida humana. En cada uno de los textos incluidos en este libro se explora un aspecto distinto tanto de la imaginación individual como del imaginario colectivo de ese país caribeño donde "todo puede pasar", como dice el mismo García Cartagena en un poema muy conocido. Invito, pues, a leer y a disfrutar este libro que confirma que no es sólo la poesía dominicana lo que constituye "el secreto mejor guardado del Caribe", como dijo el poeta y profesor peruano Pedro Granados a principios de este siglo XXI. Hay también una narrativa que cuenta, aunque pocos parecen tenerla en cuenta.
Fadrique Bombs
(Universidad de Lacerta)