¿Y si el fin del mundo no fuera el final, sino un doloroso renacimiento?
Tenochtitlan, 1519. La joya del mundo. Una ciudad de canales cristalinos, pirámides que tocan el cielo y un poder militar inigualable. Para Ichtaca, un joven y letal Guerrero Jaguar, la vida es clara: servir a los dioses, proteger al Emperador Moctezuma y mantener el orden del cosmos con la obsidiana de su espada.
Pero el cielo ha empezado a sangrar.
Presagios funestos anuncian lo imposible: montañas de madera que flotan en el mar, bestias gigantes que corren como el viento y hombres pálidos envueltos en hierro que portan el trueno en sus manos.
Mientras Moctezuma duda, paralizado por profecías antiguas, Ichtaca ve lo que otros temen admitir: no son dioses. Son hombres. Y tienen hambre de oro.
Desde la diplomacia tensa en los palacios hasta la carnicería de la Noche Triste, Ichtaca se verá arrastrado a una guerra brutal donde el enemigo no solo es el acero español, sino la traición, la enfermedad invisible y el colapso de su propia fe.
Cuando los dioses callan y los emperadores caen, solo queda un camino: sobrevivir para contarlo.
Esta no es la historia de los vencedores. Es la memoria de los que resistieron.
En "El Último Sol de Tenochtitlan" descubrirás: