ZOE:
Si alguien me preguntara cuándo fue el momento exacto en el que vi algo distinto en Leo, diría que fue cuando tocó un acorde frente a mí.
LEO:
Si alguien me preguntara cuándo fue el momento exacto en el que me enamoré de Zoe, no sabría responder.
Zoe vivía una vida tranquila y sumida en el dolor... hasta que conoció a Leo. Él jamás pensó que sería capaz de sentir una conexión tan profunda... hasta que conoció a Zoella.
Él, centrado en el futuro de su familia, no permitía dejar entrar a nadie más a través de su coraza hasta que una noche, en la parada de metro, todo cambió.
Ella, viviendo en una relación destinada al fracaso, no pensó en volver a sentir mariposas en el estómago hasta que escuchó a aquel chico de ojos azules como el topacio tocando su guitarra como si nadie lo pudiese ver.
El problema era que ella lo había visto.
Zoella, aun tratando de hacer que todo fuese bien, llevaba años cayendo por el abandono de la persona que más le importaba.
Leo luchaba por poder ayudar a su madre. Tras la muerte de su padre y una deuda a cargo, se había visto obligado a conseguir dinero desesperadamente. Eso sí, manteniendo presente aquello que no quería volver a ser, la persona en la que no debía volver a convertirse.
¿Hay algo más fuerte que el amor? ¿O se pueden poner límites entre él y las mentiras?