Al despertar, lo primero que percibimos es el tacto de nuestrassÃíbanas, la luz con la que nos envuelve la lÃímpara que encendemos,la forma y color de la vajilla del desayuno... Desde ese momento yhasta terminar el dÃa, cuando cerramos de nuevo los ojos sobre eltextil de la almohada, nuestro cuerpo se habrÃí topado y desenvueltocon una infinidad de objetos diversos. Se trata de cosas modestas,comunes y ordinarias, que usamos constantemente sin prestarles apenasatención. Pero los objetos son también unos compañeros constantesen nuestra vida y, como tales, afirma Soetsu Yanagi, deben hacerse con cuidado y fabricarse para que duren. Deben ser tratados con respeto e incluso afecto. Y deben aunar perfectamente belleza y utilidad.Soetsu Yanagi es un pensador imprescindible hasta ahora inédito encastellano, y una de las voces clave del siglo XX en llamar laatención sobre el valor de los objetos cotidianos y la artesanÃaanónima. Este libro, que recopila los ensayos breves del crÃticojaponés, nos enseñarÃí a mirar con nuevos ojos a nuestro alrededor y a admirar el increÃble valor material e intangible de las creaciones anónimas, siempre bellas y honestas, que forman parte de nuestravida cotidiana.